El protocolo le ayudará a plantear una serie de actuaciones muy necesarias para desarrollar un estilo propio y único, que permita inequívocamente definir su marca, su empresa, en la mente de sus clientes y favorezca posteriormente su fidelización, construyendo una barrera de entrada a sus competidores haciendose diferente.
Las empresas que consiguen diferenciarse de su competencia tienen más fácil el camino hacia el éxito. Unas lo consiguen por el servicio que prestan, otras por la marca y algunas por su logotipo o colores corporativos, pero la verdadera diferencia debe verse representada en todos y cada uno de los aspectos comunicacionales de la empresa, desde el mensaje del contestador automático, la información que transmiten los directivos, la opinión de sus trabajadores, hasta las declaraciones del Gerente o Director ante sus clientes y empleados.
En el mundo de la empresa cuando se fijan objetivos y estrategias se cuida mucho el aspecto económico y su rentabilidad, aunque también se tiene que asegurar, de qué aquello que se va a realizar, va a cumplir las expectativas o cubrir las necesidades de los clientes y los trabajadores. Seguramente se preguntará porque se ha comenzado hablando de rentabilidad. Estoy convencido desde la experiencia con distintas empresas familiares que la utilización del protocolo en la empresa, hará que cualquier inversión para este menester, resulte productiva.
En este momento, quizás se esté preguntando: ¿que valor tiene para mi pequeña empresa? ¿para qué el protocolo en las empresas? ¿qué beneficios me aporta? ¿qué conseguiré vender mas?.
Cuidar el desarrollo de estas actividades, que permita organizar las relaciones con clientes, proveedores, colaboradores, medios de comunicación, debe estar contenido en un elemento fundamental como es, la Identidad Corporativa de su empresa, que permita mejorar las relaciones hacia dentro y hacia fuera de la propia organización.
Esta Identidad Corporativa, no sólo se consigue con el establecimiento de una marca, unos colores corporativos, una uniformidad, etc., sino marcando además, el Estilo Propio de actuar por parte de la empresa y sus integrantes, una manera singular de organizar los actos, que esté en consonancia con todas las demás actuaciones empresariales en el campo del marketing, la comunicación y de las relaciones. Las empresas que consiguen diferenciarse de su competencia tienen más fácil el camino y mas en los tiempos que corren, crisis, incertidumbre, desconfianza.... Unas lo consiguen por el servicio que prestan, otras por la marca y algunas por su logotipo o colores corporativos, pero la verdadera diferencia debe verse representada en todos y cada uno de los aspectos comunicacionales de la empresa, desde el mensaje de la telefonista que atiende su telefono , hasta las declaraciones del Director o Comerciales a los clientes.
Un distintivo conjunto e inequívoco que proclame al unísono desde cualquiera de los rincones de la organización y posicione a la empresa sin fisuras. Si esto está funcionando, ¿no sería lógico que los esfuerzos de las empresas tendieran a trabajar en estos aspectos? La respuesta es sí.
Las organizaciones para diferenciarse y para dar mayor seguridad, calidad o compromiso a su mercado, establecen normativas como la norma de calidad ISO 9000 o normas medioambientales como la ISO 14000, entonces ¿no sería conveniente establecer dentro del marco de cada empresa un Manual de Protocolo y Comunicación? Crear un conjunto de normas, recomendaciones, metodologías y prácticas de cortesía, contribuirán definitivamente al desarrollo armónico de las relaciones humanas dentro y fuera de la misma, y servirán para reforzar el estilo propio, el cuidado de los detalles y la personalidad única de la organización.
Animo a la empresa familiar a desarrollar estos protocolos para su supervivencia y demostrar a las grandes organizaciones que tambien la pequeña empresa es grande en su normas y principios ofreciendo una imagen de calidad, control hacia sus clientes.